ÚLTIMA ENTRADA AL SEMINARIO
Elegí este fragmento del libro "Revivir las aulas", un libro para cambiar la educación, de Axel Rivas, porque hace refencia a un planteo que comparto desde que comencé a reflexionar sobre la incidencia de las nuevas tecnologías en nuestras aulas. Al leer estos párrafos por primera vez, vi reflejada nuestra cotidianidad en las aulas y el desafío que tenemos los docentes de revivirlas, abriéndonos a los cambios y aggiornándonos. Tenemos que vencer el miedo a utilizar las herramientas que nos brindan las TIC's, abriendo las aulas a lo que los niños y niñas viven en su vida diaria, dado que su forma de aprender también a cambiado.
"Antes de ir a la escuela un niño de apenas cinco o seis años ya ha visto mil o dos mil horas de televisión. los más grandes pasan sus horas mezcladas en cuatro pantallas: la tele, la compu, el celu y los videojuegos. Han visto revueltas populares, hambre y terremotos mientras tomaban la leche y pasaban de canal buscando su comedia favorita.
Llegan atiborrados de mundos a las escuelas. Han visto más de lo que sus ojos pueden contener.
Las aulas los reciben con sus viejas tecnologías: un pizarrón, una carpeta, un libro de texto. Para ellos es como entrar en un sótano. Un submundo en blanco y negro. Lento, interminable, en una sola dimensión, dominado por la cultura escrita, lleno de horarios y prohibiciones. Para ellos es una gran pausa que les obligan antes de volver a sumergirse en sus pantallas.
Esa gran pausa, llamada escolarización, se vive de forma contradictoria. Se sufre, no se soporta. Por las mañanas no quieren levantarse para ir a la escuela. Pero también saben que la necesitan, que allí están sus docentes, que los protegen y buscan lo mejor para ellos. Que allí están sus compañeros, su mundo social.
La experiencia de ir a la escuela se siente rara para los alumnos. Ni ellos ni sus familias quieren abandonar. Saben que algo valioso sigue pasando allí. En medio de esos sótanos llamados "aulas". "
Quiero compartir con ustedes, a modo de cierre, estos dos mensajes: uno desde la mirada de los alumnos personificada por la inigualable Mafalda y el otro es para todo nosotros docentes con ganas de seguir aprendiendo.


